Ya tenemos el nuevo capitulo del análisis de El País sobre la energía nuclear.
Primero aclarar que todos los argumentos de la periodista los saca del famoso informe del MIT The future of nuclear power y de Coderch, así que no nos vamos a parar mucho a discutir sobre la mayoría porque ya fueron lo suficientemente tratados en otros post:
Para que pueda tener un impacto en la reducción del efecto invernadero, la energía nuclear debería poder satisfacer, según este informe, gran parte de la nueva demanda de energía o, como mínimo, mantener su actual cuota de producción de electricidad, que es del 17%. Ello obligaría a construir entre 1.000 y 1.500 nuevos reactores en todo el mundo. Es decir, que de aquí a 2050 habría que triplicar o incluso cuadruplicar el número actual de centrales, que es de 441, para poder satisfacer el 19% del consumo previsto para esa fecha.
Ya que Coderch recomienda informes al menos se los podía explicar a la periodista. En 2050 la mayoría de las centrales nucleares ya habrán sido clausuradas así que estaríamos hablando de duplicar o triplicar las centrales operativas en el mundo . Como decía Mill, si desde los años 60 se han construido 441 centrales ¿qué va a impedir que en la primera mitad del siglo XXI se construyan 1.000 centrales nuevas? Y como el precio del gas natural siga subiendo lo mismo llegan a 2.000...
Pero ahora vamos a lo que Coderch sabe hacer muy bien: mentir.
El informe del MIT considera, sin embargo, que estos prototipos(reactores rápidos) no están suficientemente probados y aconseja dejar un tiempo para que puedan demostrar su seguridad. Marcel Coderch recuerda que "en el caso del Superphenix, construido en Creys-Malville (Francia), después de nueve años de preparación, sólo pudo estar acoplado a la red unos 10 meses. No funcionó bien, tuvo problemas de seguridad y fue clausurado en 1997. Su desmantelamiento costará 9.000 millones de euros sin haber llegado a producir apenas electricidad".
Su desmantelamiento no costará 9.000 millones. Su construcción costó 9.000 millones. El desmantelamiento costará 1.600 millones. Y es que Coderch no puede resistir la tentación de mentir cuando ni siquiera es necesario. Con 1.600 ya impresiona bastante pero él tiene que soltar lo de 9.000 para impresionar a la periodista.
Para información real sobre reactores avanzados leed esto. Aquí por suerte no han consultado a ningún fanático manipulador.
La otra aportación de Coderch es decir esto otro:
las nucleares no emiten CO2 que envenena la atmósfera, pero sí producen residuos radiactivos, que envenenan la tierra
En esta ocasión hasta la periodista es capaz de ponerle en ridículo al afirmar que todos los residuos de alta actividad de las nucleares españolas ocupan el espacio de un campo de fútbol
Vamos que cualquier pueblecito que construya un campo de fútbol estará envenenando la tierra tanto como las centrales nucleares en estos último 30 años.
Por suerte en este análisis también han sido consultadas otras fuentes más solventes que han dejado argumentos como estos:
Entre las soluciones que se apuntan(a los residuos nucleares) hay una en la que los ingenieros nucleares tienen puestas sus esperanzas: la transmutación. Antes de hacerse cargo de la sección de fisión del Ciemat, Enrique González dirigió la de transmutación, una palabra llamada a tener un gran protagonismo. ¿Por qué? "Porque puede cambiar radicalmente la consideración de los residuos nucleares", explica. Si la técnica llegara a buen puerto, los residuos ya no serían esa pesada carga que una generación egoísta y derrochadora transmite por miles de años a sus descendientes, sino una preciada reserva de combustible que legar a las generaciones futuras. Un giro copernicano.¿Es posible? "Lo es", afirma González. "Los actuales reactores térmicos utilizan uranio enriquecido como combustible. En la naturaleza, el uranio aparece con dos isótopos, el 235 y el 238. El primero sólo representa el 0,7% de la pieza de uranio; el resto es 238. En el proceso de enriquecimiento se desechan grandes cantidades del isótopo 238 para que aumente la concentración del 235 hasta un 3% o un 4,5%. Es esta pequeña fracción de uranio 235 la que se utiliza en los reactores actuales. En la naturaleza no hay más isótopos directamente utilizables en estos reactores, pero en los residuos nucleares hay grandes cantidades de isótopos de plutonio, que sí pueden ser utilizados directamente en los reactores actuales. Sin embargo, existe otra posibilidad bien conocida y demostrada experimentalmente en los reactores de cuarta generación, los llamados reactores rápidos, en los que abundan neutrones muy energéticos. Estos neutrones rápidos permiten que el reactor pueda utilizar todos los isótopos del uranio natural, incluido el 238 desechado hasta ahora, y los que se encuentran en los residuos".
Esta solución no sólo reduciría a niveles mínimos los residuos del proceso nuclear, sino que solventaría el problema de las reservas de uranio, pues se pasaría de utilizar apenas el 1% de los recursos naturales a utilizar prácticamente el 100%. Enrique González estima que, en el peor de los casos, con los actuales niveles de consumo "las reservas podrían proporcionar energía durante 10.000 años".
Mañana más.
Muchas gracias, es muy interesante leer lo de los nuevos desarrollos y modelos de centrales nucleares.
# Posted by: chesco at 26 de Octubre 2005 a las 08:41 AM