31 de Agosto 2005

¿El lado sucio de la tecnología?

Veo en Iblnews una noticia sobre el reciclaje que se realiza en China de los desechos tecnológicos (ordenadores, móviles, baterías, etc):

Cada año, Estados Unidos bota millones de aparatos y componentes eléctricos y electrónicos en costas de China, donde se ubican los mayores depósitos de este tipo de basura en el planeta. Los pepenadores electrónicos, migrantes que provienen de regiones más pobres del país, crearon poblaciones a las que incluso se les conoce por su "especialidad", como HP Laser Jet Town ("No beneficiamos a nadie escondiéndonos", Masiosare, 27/07/03).

Estos hombres, mujeres y hasta niños obtienen lo aún aprovechable de las piezas (por poner un caso, usan ácido nítrico para sacar diminutas cantidades de oro de los contactos eléctricos) a cambio de un sueldo de cerca de un dólar y medio al día.

Son algo así como los ecologistas de la era del chip. En cierta medida frenan el desmedido aumento en la cantidad de basura electrónica que inunda nuestro planeta; pero mientras hacen su labor inhalan, muchas veces sin protección, un coctel de plomo, cadmio, antimonio, mercurio y cromo, entre otros.

Ante esto nos podría preguntar por qué titulan a la noticia el lado sucio de la tecnología cuando están demostrando cómo se reciclan todos los desechos de la misma.

Pero es que si el reciclaje lo realizan trabajadores de países en vía de desarrollo ya deja de ser bueno para convertirse en un problema:

Pero la exportación de basura electrónica hacia China, India y Pakistán viola la Convención de Basilea y la Enmienda a la Prohibición de Basilea.

La Convención, que entró en vigor en 1992, fue creada para prevenir que los países ricos botaran sus desechos peligrosos en otros países.

Además conmina a las naciones a ser autosuficientes respecto al manejo de éstos, y a reducir la generación de desechos peligrosos y los movimientos transfronterizos de tales desperdicios.

En 1995, se adoptó la Enmienda a la Prohibición de Basilea, que prohibe que los miembros de la OCDE, la Unión Europea y Lichtenstein exporten desechos peligrosos a cualquier otro país.

Estados Unidos es el único país de la OCDE que no ha ratificado la Convención de Basilea.

A sí que volvemos a la pregunta de siempre ¿qué es mejor, dejar que las personas del tercer mundo se mueran de hambre y que así nos puedan dar pena de vez en cuando en alguna campaña de TV o comprarles sus servicios en tareas que nosotros no queremos realizar?

Evidentemente la gente de IBLNEWS, y por su puesto Greenpeace, prefiere, que se mueran de hambre ya que después de exponer una serie de análisis que revelaban que la cantidad de productos químicos encontradas en los talleres y casas de los trabajadores que realizan el reciclaje es superior a lo normal no se les ocurre pedir que se respeten las normas de seguridad para reducir en nivel de exposición de las personas a estos productos. Eso ni se les pasa por la cabeza, ellos prefieren que se acabe el consumismo desenfrenado:

Cada vez más voces de alerta, incluida la de Greenpeace, llaman a poner un alto al desenfrenado deseo de desechar lo apenas usado para comprar lo último de lo último, que domina a los consumidores en muchos de los países industrializados.

Lo primero, recomendado en el informe de la BAN y la SVTC, sería "que Estados Unidos prohiba toda exportación de desechos peligrosos": "Los pobres del mundo no tienen por qué soportar una carga desproporcionada de riesgo ambiental sobre todo cuando ellos no se beneficiaron de los productos y servicios que crearon ese riesgo".

Por su parte, Greenpeace dice en su informe que "los manufactureros deben hacerse responsables" de todo el ciclo de vida de sus productos; deben "desarrollar y diseñar productos limpios, con vidas más largas, que sean seguros y fáciles de reparar, modernizar y reciclar y que no expongan a los trabajadores y al medio ambiente a químicos peligrosos".

Complementan la BAN y la SVTC: "Se le debe de requerir a los manufactureros que reciban los productos cuando lleguen al final de su vida, y conciban y pongan en práctica soluciones de reciclaje/re-uso sustentables y éticas".

Tampoco me sorprende, es la solución que dan a todo...

Comments

Está bien que se puedan ganar la vida. Pero no acosta de acortarla. Deberían usar al menos masacarillas, guantes, gafas de protección, para evitar tragarse toda esa contaminación. No sé como las empresas no se los proporcionan.

Bueno habría que ver qué validez tiene el informe de Greenpeace porque me parece extraño que no aparezcan los análisis de sangre que suelen hacer a todo quisqui. Lo mismo sí llevan protección.

Pero vamos que por el hecho de que en los talleres de China no se tengan unas mínimas normas de seguridad se tenga que parar el consumo occidental me parece de risa

Lo que yo no tengo tan claro es que se trate de "ganarse la vida a costa de acortarla".
Osea, por poner un ejemplo. Yo soy padre keniata (un suponer) y tengo que elegir entre que mis hijos mueran de hambre o que asuman el riesgo de un posible cancer en 50 años si acepto los alimentos transgenicos que me mandan los kriminales de bush.
O, por ejemplo, entre la inanición y el riesgo de contaminarme.
Toda esta basura me recuerda aquel chiste del que se cae por el barranco y queda aggarado a una raiz que se va desprendiendo mientras pide auxilio. Y oye una voz que le dice: hijo mio, soy GrinPis (digo, tu dios), sueltate que mis militantes (digo angeles) te recogeran en una manta de flores sin que sufras daño. Y el elemento dice: gracias, pero, HAY ALGUIEN MAS???
Pues eso, HAY ALGUIEN MAS que pueda eliminar las verdaderas barreras para que millones puedan vivir mejor?

No había oido ese chiste. Creí que iba a acabar con un "¡Suéltate !"·$ón! Que, agarrado a esa raíz, estás dañando el árbol"